Llevábamos demasiados entrenamientos disfrutando, eran tan grandes los corazones con ganas de darlo todo, que nos habíamos vuelto nuestros peores enemigos. Salíamos al campo a sufrir, en vez de a disfrutar. A no fallar, en vez de a acertar y reírnos.
Esta semana tuvimos que hacer un taller especial para buena gente, para la que muere de generosidad, los chicos del Nogueira.
¡Lo que nos va a costar olvidar este año!
Hubo nariz y sombrero de payaso, el cerebro de circo va de serie. Y un Víctor inmenso que casi nos hizo sentir cómo huele la hierba del Bernabeu. Cuando dio la alineación del día en que comprendió que jugar fácil en su puesto es jugar grande y eso le hizo titular toda una temporada, todos estábamos allí frente a Martín Vázquez, para frenarlo. La noche del martes todos comprendimos un poco mejor el fútbol y lo hicimos frente al Real Madrid. ¿Cuánta gente tiene la suerte que tuvimos nosotros?
Llegó el domingo. La hierba natural del campo del Castelao ya lo anticipaba. Era nuestro Bernabeu. El buen rollo de siempre, pero como más relajados, ¿verdad?
Y comenzó el juego brillante. Una ocasión tras otra, el equipo rival en su campo. Si hubiéramos terminado la primera parte 0-3, nadie hubiera pensado que fuera injusto. Pero los goles nos esperaban escondidos en la segunda parte. Y es que todo fue magnífico:
Rober, grande, capitán, colocando bien a la gente, sacándola bien con sus saques largos al pie de Toni…
Carba, que sigue haciendo oposiciones para santo. No puede ser más buena persona de lo que es. Le sacan una tarjeta de risa y el tío aguanta. Se anticipaba, hacía pases de 30 metros…
Oscar, ¿Qué vamos a decir de Oscar? No te cabe el fútbol que tienes dentro. Con su temperamento genial, que ahora que va pulido raya la genialidad. Y encima nos trae a su niña al partido.
Oscarillo. ¡Cómo estuviste! ¿Cuántas cortaste? Un tío que lo cambian de sitio y está al nivel que rendiste es para descubrirse. ¡qué lucha! ¡Qué calidad! Pero aún en el vestuario no es capaz de sacar pecho. Nos va a costar que te quieras ¿eh?
Nespe. Lo voy a resumir con la frase genial de Choupa: “Este así no aguanta toda la temporada, porque sino termina en el Real Madrid”. Después de contar la vez 200 que te anticipabas dejamos de contar.
Martín, la fantasía, de medio campo para adelante, sus paredes, su personalidad. Grande. Tojú, tío, tojú.
Dani. Se llevaba el equipo hacia delante, cortaba y tuvo, para mí, una de sus frases geniales, que lo hacen inigualable. Vamos a compartirla. Le hacen una falta de la pera, clavándole los tacos y casi lesionándole, se saca al adversario de encima con un empujón y le dice que si está loco, que a qué juega. No oímos qué decía el otro pero Dani le dice: “Ni aunque no me los hubieras clavado”. Parece que el chico necesitaba explicaciones de por qué no debía hacer cosas que pudieran partir piernas. ;-) Dani se las dio.
Raúl, con su calidad siempre, pero lo verdaderamente genial vino cuando se metió debajo del adversario para tratar de reanimarlo después del balonazo que recibió en el pecho. Nadie en la banda sabíamos en qué acabaría aquello, pero no lo vamos a olvidar.
Miguel Ángel, estás tan preocupado por hacerlo bien, que no ves lo que vemos todos: que lo estás haciendo fenomenal, que estás teniendo una progresión brutal, que vas a más y lo ve todo el mundo. Cuando se lo digo en el vestuario, todavía me dice que se tiene que exigir más… Esto es para no parar de reír.
Lobo, otro opositor a santo, ¡qué calidad, cómo juega!
Toni. Sigo diciendo que vale la pena ver un partido por verle bajar el balón y defender la pelota. Salimos juntos del vestuario en el descanso. Le digo: vamos campeón ahora la enchufas. Me dice. Estoy gafado. ¡Comorr! Las frases autolimitadoras están prohibidas. Se vuelve y me dice: estoy gafado, pero la voy a meter, ¿eso te gusta más? Nos reímos y justo un minuto más tarde lo cumplía. Me vino a dedicar el gol y casi me da algo de ilusión. Le cojo la mano y a los ojos le digo: hoy enchufas otro. No sé si lo creyó, pero lo cierto es que lo metió. Nueva dedicatoria y más ilusión.
Adri, entró con su chispa, con su gran fútbol y a punto estuvo de liarla. Pronto será.
Víctor, es un espectáculo verte en un terreno de juego. Tienes fútbol hasta cuando bebes agua. Pero hay un momento, que es cuando coges el balón, levantas la cabeza, cambias el apoyo de pierna hacia atrás y metes un pase de 30 metros. Es una décima de segundo, pero no hay nada más plástico y elegante en ningún estadio de primera división.
David, ¿qué somos? ¡Un equipo! Unas veces las mete uno, otras otro. Pero si nos lamentamos, sólo sufrimos. Seguimos queriendo no fallar. ¿Qué somos?
Javi, allí sale siempre con sus ganas, con su sonrisa de los últimos minutos. Grande también.
Choupa. Hace análisis que, para un ignorante como yo, me van abriendo los ojos en todos los partidos. El buen rollito que tenemos nos hace socios en el banquillo.
Malvi, y sus comentarios de 90 minutos. Se sabe todos los trucos, todos los árbitros.
Vicente, tan atento, tan cariñoso con todos. Siempre pensando en los chicos.
Cuando ves a Héctor y Jorge que sin estar en la convocatoria no sólo acuden al partido sino que se desplazan hasta Castro Caldelas, te das cuenta del compromiso que se ha creado, como responden todos y cada uno.
Además flotaba el recuerdo para nuestros dos Pablos, lesionados.
Bueno, todos, el presi también, ¿Cuántos abrazos llevamos de felicidad en lo que va de año?
Diego, del que voy a destacar un gesto genial. ¿Alguien se ha fijado cómo ha contado la victoria de nuestros BENJAMINES? Ganaron 14-0, en su crónica sólo dice que ganaron sin poner el resultado. ¡Qué elegancia a la hora de contar algo respetando a los otros niños! (yo lo pongo porque esta es una crónica para mayores). Este chico va a llegar lejos si aprende a venderse un poco mejor, porque este mundo no está preparado para derroches de modestia, por desgracia.
La afición que acompaña al equipo ¡Valen un imperio! No serían igual los partidos lejos de casa, ni los de Luíntra tampoco.
Y Aníbal, ¡que no se me olvida! Hemos vivido tantas cosas juntos en los últimos meses… Me tiene alucinado. ¡Lo que ha crecido!
Y todo esto en un festival de tarjetas, que lo vamos a dejar en desconcertante.
Nunca sabremos cómo se produjo la magia, pero un domingo por la tarde, un EQUIPO, sobre un campo de hierba que olía como el Bernabeu, aprendió que la vida es más fácil cuando no se sale con miedo a perder, sino con ganas de exprimir cada minuto entre esfuerzos, compañerismo y lucha, sin perder la sonrisa. Gracias. |